“La casa de las puertas cerradas” de Helena Vicente y Vincent L. Ochoa

Portada La casa de las puertas cerradas

Título: La casa de las puertas cerradas.

Autor: Helena Vicente y Vincent L. Ochoa.

Editorial: Grupo Amanecer.

Género/s: Misterio, thriller, juvenil.

Nº de páginas: 340.

Autoconclusivo.

 

Sin título-5 Sinopsis Sin título-5

Cerrar  todas las puertas.

No abrir las ventanas.

No hacer ruido.      

No salir de la habitación después de las 10.

Ahora vivo con mamá y estas son las normas. Ella dice que es por sus dolores de cabeza pero yo sé que un espíritu deambula por los pasillos de esta casa. Hoy me ha visto, lo espiaba desde las escaleras cuando lo vi ahorcado, colgando de una viga en el salón. Tengo mucho miedo, pero sé que no podrá darme alcance en mi habitación. Si las puertas están cerradas el fantasma no podrá  tocarnos. Mamá dice que no hay ningún fantasma en la casa, pero yo sé que miente. No debo salir de mi habitación.

 

Sin título-5 Opinión Personal Sin título-5

Mitchell se ha criado bajo el ala protectora de su abuela durante, prácticamente, toda su vida. Ella le ha visto crecer, aprender y jugar, le ha educado y enseñado pero los achaques de la edad trastocarán esa rutina. Ha de ser ingresada en una residencia para recibir los cuidados pertinentes y él regresa a su casa natal, donde su madre, Laura, le recibe con los brazos abiertos a pesar de que le impone un número de normas que, si bien no estrictas, son ineludibles. El trabajo de Laura le obliga a pasar numerosas horas fuera del hogar y Mitchell se descubre en una casa muy diferente a la de su abuela, solitaria, con unos horarios y rutinas muy distintos y un entorno nuevo y, por qué no decirlo, hostil.

Sonidos extraños excusados por una madera envejecida, habitaciones cerradas bajo el pretexto de que los pomos no pueden ser girados, persianas bajadas que evitan que la luz del sol se filtre… junto a las miradas indiscretas y horarios que se cumplen a rajatabla. Mitchell no está, claramente, acostumbrado a vivir tan rígidamente en su propia casa, una casa que no puede considerar suya a pesar de que ahí fue donde dio sus primeros pasos. Sin embargo, una vez fue muy feliz allí, en unos recuerdos desterrados de su memoria infantil, cuando aún su padre y su abuelo vivían, antes del accidente que les privó de ellos y que provocó que él, al final, se mudase con su abuela.

Helena y Vincent nos traen una historia original desde el punto de vista de, a mi juicio, un tipo de personaje muy complicado: un niño. El equilibrio de éstos es muy difícil de encontrar cuando se les da una voz con tanto peso dentro de una novela, pues si es demasiado complejo tiende a sacarnos del tono infantil y a hacernos pensar, con escepticismo, que un infante no usaría X vocabulario o se comportaría de cierta forma, a priori, tan adulta, y si resulta demasiado aniñado en su manera de pensar y hablar, puede hacernos perder el interés con suma facilidad al no sentirnos identificados con ese personaje. Hay que reconocer que saben desenvolver a Mitchell con un toque de madurez en la narración mezclado con unos pensamientos infantiles. La empatía hacia él es absoluta, sentimos la ansiedad que le produce empezar de cero en un sitio, en un hogar y en una escuela. El terror de sus vivencias desde un punto de vista crédulo e inocente. Los sentimientos radicales de alguien que aún no sabe cómo gestionar sus emociones. Su curiosidad, su energía aún sin gastar por su corta edad, sus temores reales o imaginarios. Sin embargo no puedo evitar sentir que parte de la trama de la que Mitchell es protagonista queda en el aire, sin resolución alguna. O, mejor dicho, una trama paralela que es su experiencia en el colegio. No es que no esté bien narrada o que falte realismo en ella… es que es una pieza del rompecabezas que no me termina de encajar. Es un niño al que, tras su primer contacto con sus compañeros, convierten en el centro de sus burlas hasta llegar al acoso… y, eso, hacía que me sacase de la auténtica historia, que transcurre en el núcleo de su familia y en su propia casa. Hay vínculos, motivos para explicar porque es un recurso esa “subtrama”, puesto que su afinidad con un profesor que percibe esto es clave para que llegue cierta información a Mitchell pero es un juego que, en mi opinión, no funciona porque parece una construcción forzosa de casualidades en lugar de un engranaje imperceptible en el que se apoyan los autores para los giros de la novela. Considero que otro camino habría sido más natural para esto.

Al margen de Mitchell, tenemos otro segundo narrador… y este ha sido, para mí, la gran estrella y descubrimiento de “La casa de las puertas cerradas”. Este personaje encarna un miedo adulto que podemos complementar con Mitchell y que hace que veamos las dos caras de una misma moneda. Esta persona está reducida a una sombra de lo que fue y su evolución es patente y reveladora, un crecimiento lento pero constante, creíble. Con él los autores demuestran un dominio sobre su propia historia que requiere un trabajo laborioso detrás, con metas muy claras y el conocimiento de adonde querían llegar y como. No puedo detallar más en esta parte, a pesar de que me gustaría pues considero que han condensado lo mejor de su experiencia con el misterio en esta visión, pero ¿dónde quedaría entonces la historia de suspense a la que deberíais enfrentaros vosotros, lectores?

Ha sido imposible pasar por alto diversos detalles de la historia que me han recordado a grandes hitos de la literatura, como por ejemplo la presencia de un pájaro en el frío invierno, buscando el calor en una habitación de la casa y amparado por este segundo narrador. Me ha llevado a rememorar al famoso cuervo de Poe, mucho más positivo sin embargo el mensaje del ave de “La casa de las puertas cerradas”, pero a pesar del significado opuesto el símbolo usado es el mismo, por lo que deduzco que los autores sabían lo que hacían a cada paso que daban en la historia, apoyándose en un pasado literario que ya ha funcionado y que ejemplifica mejor que nadie el misterio y el terror…. ¿pues quién no conoce a Poe y el “Nevermore” que graznaba el pájaro de mal agüero ante el escritor?

Otro símbolo muy presente es el fuego. Marca el final, la redención, el inicio. Un tipo de bautismo a través de él: un cambio de vida, de relaciones, de la percepción de la realidad.

El frío y el calor acompañan al ambiente del momento, casi como una representación emocional de lo que sucede en la historia, lo cual vuelve a demostrarnos la soltura de ambos autores para representar, visual y sensitivamente, una atmósfera acorde a cada escena.

La propia casa, con todas sus puertas cerradas, representa la magnitud de los secretos que se esconden tras ellas. El acto máximo de rebeldía del propio Mitchell es ir abriéndolas, saltándose las normas impuestas y cruzando la frontera del miedo. Y, después de todo, tras una de esas puertas, está la verdadera respuesta a la fuente de sus miedos y sus preguntas.

Esta narración goza de una trayectoria circular, poco matizada al principio y evidente al final. La novela acaba en el inicio, donde comenzó la auténtica historia que descubriremos a través de nuestros narradores… pero todo esto se sustenta a causa de “algo”. Hay una base donde nacen las ganas de desenterrar el pasado de Mitchell, el comportamiento de su madre y que hiere, irreparablemente, a este segundo narrador. Pero de alguna forma pienso que Laura ha ocultado, sin auténtico sentido, cierta información. ¿Por qué iba a hacerlo?, pensaba mientras leía uno de los puntos álgidos de la trama, solo factible por que se desconocía este dato. ¿Por qué ocultar esto durante tantos años? Esa pregunta en ningún momento es respondida y, pese a que el final de la novela me haya resultado certero, ha hecho que no vea del todo el realismo en la construcción de la trama. No encuentro sentido a que no se lo cuente a los implicados y, al no dar una explicación de porqué no lo hace, provocó que aquello me chirriase. Admito que eso restó credibilidad a la narración pero no me insensibilizó al final ni hizo que el personaje más afectado por ello no despertase mi admiración.

“La casa de las puertas cerradas” es un enfoque de un pasado traumático y el modo en que los seres humanos afrontamos nuestras experiencias, como nos afectan y nos cambian para siempre, desde la inocencia de los ojos de un niño a los de un adulto. Es una lectura que te permite teorizar, traza diversos caminos para confundirte mientras una mano invisible, a través de palabras y pistas sueltas, te va guiando sutilmente. Vincent y Helena, en un trabajo a cuatro manos, han sabido construir esos momentos cargados de incógnitas aunque aún podrían haber cerrado o marcado más lógicamente los caminos de esta historia. Es una novela juvenil digna de iniciación para esta temática, que sin duda nos muestra un trabajo de simbolismo potente y trabajado.

 

Sin título-5Puntuación Sin título-5

Puntuación calcetín 3

 

Sin título-5Datos curiosos Sin título-5

  • “La casa de las puertas cerradas” como habréis notado está escrito por dos autores, Helena y Vincent. Esto aporta ventajas de originalidad y puntos de vista a la hora de trabajar y es un resultado evidente en su novela.
  • Al parecer ambos autores empezaron a escribir sus historias a raíz de su participación en la iniciativa “NaNoWriMo” (El Mes Nacional de la Escritura de Novela) donde comienzan a escribir el primero de noviembre y la meta es escribir una novela de aproximadamente 175 páginas (50,000 palabras) antes de la medianoche del 30 de noviembre.
  • La reciente editorial “Grupo Amanecer” tiene como objetivo aunar novelas comprometidas en ciertos valores y de diversos lugares, en un propósito de variedad muy positivo.
  • “La casa de las puertas cerradas” es el primer libro editado y publicado por esta editorial.

Queríamos agradecer a Grupo Amanecer por contar con nosotras para leer un ejemplar digital del “La casa de las puertas cerradas” y conocer de primera mano a dos autores trabajando conjuntamente en una historia, pues este tipo de práctica no es tan habitual.

Hemos vivido una original aventura con Mitchell y su familia y esta oportunidad se la debemos a ellos. Gracias por escribir esta novela y por compartirla con nosotros.

Logo Grupo Amanecer

 

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